marzo 31, 2009
Licencia para ATACAR
A veces debemos dejar de lado la imaginación y ser un tanto objetivo, porque no siempre escribes lo que te agrada, de vez en cuando tienes que abrir los ojos y salir de tu abstracción, y analizar tu realidad, una realidad que cada vez es más cruel, más jodida, más "hincha pelotas", más "quema sangre", una visión que no puedes cambiar, a menos que seas Alan García y sus comentarios fuera de lugar, pero puedes criticarla y darle a conocer al mundo entero la clase de personas que son ciertos..."personajes".
Quiero hablar esta vez, de un personaje que no para de causar controversia en el medio político de sudamerica, el señor Evo Morales. Este ser humano falto de un filtro entre su mente y su boca, ha manifestado de forma abierta ante el público mundial, que la demanda peruana contra Chile en el Tribunal de Justicia de la Haya, entorpece el trabajo de Bolivia para encontrar su "soberana" salida al mar.
Señor Presidente, no es por ofender a su pueblo, ni mucho menos, pero hasta donde mis profesores de historia me han informado, a menos que mientan, Bolivia se retiro de la guerra, después de haber perdido su territorio con salida al mar, y dejó al Perú en una contienda que no le pertenecia (Maldito el momento en que firmamos el tratado de ayuda mutua con Bolivia y no con Argentina), porque la guerra era con Bolivia, y Perú de "buena gente" trató de ayudar, pero cuando los Bolivianos se vieron perdidos y sin tropas, nos dieron la espalda, costándole al Perú parte de nuestro territorio. Así que si van a denunciar a Chile por su "soberana" salida al mar, el Perú tranquilamente podría reclamar el territorio perdido en una guerra que luchó por los bolivianos que no supieron defenderse, y como el dueño actual de esos territorios es el vecino del Sur, que es bastante obvio que no lo devolvera ni aunque Dios se lo pida, pediriamos parte retributorio de su territorio altiplanico, con lo que Bolivia quedaría tan diminuta e indefensa, que no mereceria llamarse país (aunque ahora tampoco lo es), que estoy muy seguro sería absorvida por el gigante mundialista, el Brasil.
Así pues señor Evo Morales, los peruanos le agradeceriamos que no meta su "aguileña" nariz donde no lo llaman, usted no tiene vela en este entierro, ni cuchara en esta cena, no olvide que si juega con el toro, le encontrara los cuernos. Limitase a cerrar sus fauces y dejar de reprocharle al Perúi por sus acciones, que si no incluyen a Bolivia, a usted no le interesa. Y por favor, no se desquite con el Sr. Alan García, que si él ha dicho algo que no era cierto, habló con respeto, y en ningún momento lo ofendió de forma directa (cosa que cualquier persona hubiera hecho, porque defectos le sobran), con ningún apelativo, ni adjetivo calificativo. Si defiendo al señor García es por pura Justicia, no juego para su partido (APRA), ni en ningún otro, sólo tengo 17 años, pero mi madre me ha enseñado que cuando se reclama, se debe hacer por pura justicia, por que se sea justo con santos y pecadores, peruanos o extranjeros, vivos o muertos, malos o buenos.
Esa es la razón por la que se le pide un tanto de delicadeza, un poco de cortesía. Y compórtese como una persona adulta, no como un adolescente con la "cabeza caliente", que sólo quiere crear discordia y convertirse en un distractor ante nuestra preocupación y nuestro arduo trabajo en el tribunal de la Haya. Yo y mis compatriotas, y creo que el mundo entero, agradecerá que usted guarde silencio en cuanto se trate de asuntos ajenos a Bolivia; Y preocupese más por las cosas que ocurren en su país, los bolivianos son personas muy buenas, y merecen lo mejor, por eso le pido que se preocupe por ellos.
Muy aparte de todo esto, creo que las personas deberiamos concientizarnos, acerca de luchar y levantar la voz para reclamar, lo que por justicia nos pertenece, y hacer callar a las voces que tienen una idea equivocada o está fuera de lugar así que: "¡¿Por qué no te callas?!". Cambio y Fuera.
marzo 01, 2009
San "Volantin"...Pensando con los pies...
El 14 de febrero se conoce como día de San Valentín en honor al santo martirizado por el emperador romano Claudio II, fue señalado como día de fiesta en el calendario Católico romano en el año de 1969.
La historia dice que San Valentín fue sacrificado porque se dedicaba a casar clandestinamente parejas, aún cuando el emperador lo prohibía, pues afirmaba que los soldados casados eran menos eficientes para la guerra que los solteros.
Increíble forma de quedar marcado en la historia, ya que en la actualidad conozco poquísimas personas que no celebran este día en compañia de una persona especial, o sólo un amig@.
En nuestro país, la mayoría de personas celebra este día, en especial mis amigos, si no salen con sus respectivas enamoradas, o con alguna amiga, o algún amigo (nunca faltan los tirados pa'tras), pero siempre hay algo que hacer el 14 de febrero. Pero hay un 14 de mi vida que nunca pienso olvidar, hace 4 años hice algo impensable para un muchacho de mi edad, tenía 13 años, y me sentí en las nubes de la madurez, pero siempre existe algo que te pone en tu lugar.
...Vaya lunes me había tocado vivir, no tenía nada que hacer, a pesar de que mis amigos del parque me habían dicho para salir, no tenía ganas de nada, ni salir con chicas, ni con mis amigos. Además como era costumbre en mi casa, iban a venir los compadres de mi mamá y mi papá, a compartir unos tragos. A mi corta edad, ya sabía que era estar totalmente ebrio, pero nunca mis padres se habían dado cuenta.
Siempre es raro o extraño, cuando te encuentras con alguien con quien nunca pensaste encontrar, en mi caso cuando salí a comprar a la tienda de Don Lucho, me encontré con alguien con quien no me veía hace años, unos 8 años.
- ¿Lorena? -
- ¿Juan Diego? -
- Hola, ¿Qué haces por aquí? -
- Lo que pasa es que la tienda que está por mi casa ha cerrado, tú ¿Qué haces por acá? -
- Yo vivo por aquí, a una cuadra. -
- Ah... oye, ¿vas a hacer algo más tarde? -
- No nada, ¿Por qué? -
- Bueno, voy a ver una película con unos amigos en mi casa, y si no tienes nada que hacer, puedes venir -
La sensación de que no te han dicho nada, pero te lo han dicho todo, se metio en mi cabeza, ¿Era eso un cita?, ¿Quería que pase algo?, ¿Estaba hablando cojudeces y media?, lo único que sabía, es que no invitas a alguien a ver una película a tu casa, sólo porque sí, tienes que tener una razón muy poderosa, y esta no era la excepción.
- Vale, - me sentí muy español - yo me apunto, ¿Llevo algo?
- No, no te preocupes, estoy comprando justo todo eso -
- Bien, entonces nos vemos ahí -
- Si está bien. - y me dió un beso en la mejilla. Las chicas del parque no hacían eso con frecuencia
- Hasta luego -
Pedir permiso no era un problema, mis padres no se preocupaban mucho porque hacía, a donde iba, ni nada de eso, siempre y cuando estuviera en mi casa a las 11 de la noche, sin ningún olor extraño, como cigarro o alcohol, ellos siempre tuvieron confianza en mí, aunque muchas veces haya traicionado su confianza, me dieron la libertad necesaria para vivir una pubertad a todo dar.
Ese día me puse mi polera mas elegante, la roja, DICKIES, una bermuda de color azul acero, y mis zapatillas.
- Mamá ya vengo -
- ¿A dónde vas? -
- A la casa de una amiga, Lorena, ¿Te acuerdas de ella? -
- Sí, ¿Dónde vive? -
- Por el parque 7 -
- Ya está bien anda, pero regresa a las 11 - No les dije.
- Está bien -
Salí caminando en la oscuridad de la noche, tenia un nudo en el estómago, ganas de vomitar, no sabía a que me iba a enfrentar, ¿Qué pasaba si me sentía como una mosca en un panal de abejas o como la oveja negra o el patito feo?, la tensión me mataba, pero se termino con un ding dong.
- ¡Viniste!, pasa -
Entre a su casa, era un lugar acogedor, muchas plantas, en la sala habían cuadros de ella, su hermanito, y muchas cosas más, al final llegamos al estudio.
Me sorprendió mucho ver, sólo 3 personas además de nosotros, dos chicas, y un chico.
- Ella es Silvana, ¿Te acuerdas de ella? - Escarbaba en mi cabeza, para saber de donde la conocía, donde había visto ese rostro tan familiar, al final tope con una imagen mía dentro de un salón de clases, lleno de dibujos pegados en la pared, una especie de cocinita en la esquina derecha de la habitación... como olvidar las imborrables horas en mi nido...
- Hola, claro que me acuerdo -
- Entonces también te acordaras de Rosabel - Era díficil olvidar ese rostro, un rostro tranquilo, también era díficil olvidar ese tamaño, Rosabel siempre se caracterizó por ser de pequeña estatura... esas cosas nunca cambian.
- Y él es mi primo, se llama Josué - Sólo me levanto la mano, ni siquiera se levantó de su silla, era un poco arrogante...
- Bueno hay que sentarnos, y nos ponemos a ver la película -
¿Eso era todo?, ¿No más personas?, una parte de mi se sentía tranquilo, porque no me sentía perdido o extraterrestre en mi propio planeta, pero por otro lado, pensé que iba a ser algo más interesante.
La película comenzó, por un lado conversaban Rosabel, Silvana y Josué, y por el otro estaba yo, conversando con Lorena, de como iba su vida, y como habia seguido la mía después de tanto tiempo.
- ¿En qué cole estás?
- En el Salesiano -
- A ya, el que está en Magdalena - Tocando carne
- No, en el de Breña, el Salesiano, el otro es el Rosenthal -
- A ya -
- ¿Y tú? -
- Estudio en el San Pablo, con Silvana -
- A ya, qué chévere, ¿Y Rosabel? -
- Ella estudia en el Carmelo -
Luego de esas frases, sólo comentabamos la película, estabamos en otra cosa, conversabamos y nos reíamos, nuestras miradas de juntaban por periodos de tiempo largo, estabamos detrás de los demás, y ellos no se daban cuenta.
Luego de conversar buen rato, ella puso su cabeza sobre mi hombro, y se quedó ahí, yo pasé mi brazo detrás de su cabeza y puse mi mano sobre su hombro, en un momento me sentí bien, me sentí cómodo con la situación, me sentí aceptado por un mundo que, siempre pensé, estaba en contra mía.
De un momento a otro, la televisión se apagó, las luces estaban apagadas, pero no sentí miedo, sentí un calor en mis labios, me ví flotando por el espacio, confinado a la deriva de un barco, perdido en la infinita felicidad de un simple beso, de un simple contacto cutáneo, que producía tal satisfacción, no quise detenerme, ella tampoco, vimos que era lo mejor. De pronto nos dimos cuenta que las luces habían regresado, y éramos el centro de atención, mi corazón dió un salto, y la solté de inmediato, mientras de Rosabel y Silvana se reían, y Josué me miraba con ojos de odio.
- Yo sabía que iba a pasar - Dijo Silvana
- Si, recordando viejos tiempos - Agregó Rosabel
Después de esos dos comentarios, Lorena y yo nos comportamos como enamorados, aunque los dos sabíamos que no lo éramos, aunque dentro de nuestras mentes sabíamos que sólo quedaría en esa noche, lo seguíamos haciendo, con una sola finalidad, recordarlo por siempre, recordar lo inmemorable.
Al pasar las horas todo se ponía mas divertido, pero el tiempo es un jugador traicionero, y puso en mi juego las cartas equivocadas, y al darme cuenta de su jugada, fue demasiado tarde, literalmente.
- Me tengo que ir -
- Está bien, ¿Cuándo nos vemos de nuevo? -
- No lo sé... - Todavía era un niño, no sabía lo que quería
- Bueno... cuando tengas tiempo avísame, estaré aquí esperando -
- Está bien, lo haré - Mentira universal: "Yo te llamo"
- Cuidate - y me dió un piquito en los labios
- Adios -
Camine a mi casa, estaba alucinado por lo que había pasado, arrancado de mi presente, y volando en lo maravilloso de mi imaginación, sin querer se había convertido en un 14 de febrero increíble, pero esto aún no terminaba.
Llegué a mi casa, y me di cuenta que había mucha gente adentro, se escuchaban las risas y la música digna de personas de esa edad; al parecer ya habían llegado los amigos de mis papás, y la verdad yo no tenía ganas de ver a nadie, solo quería dormir.
Entre salude a todos, pero me topé con una sorpresa, un poco inusual también. Yo tenía una "prima", se llamaba Sandra, ella había ido también a la reunión.
- Que bueno que llegaste Dieguito, aquí Sandrita está que se honguea solita, ¿Por qué no salen al parque a conversar?
- Está bien ¿Vamos? -
- Ya normal -
Salimos a la calle, sólo teníamos que cruzar la pista, y sentarnos en una esquina del parque.
- Siento que me están mirando... - dije, porque nos habíamos sentado en al frente de la puerta de mi casa, me seentía acosado por los recuerdos que esos muros me traían.
Nos movimos hacia "El higo", que era un árbol de higos, y en mi estómago se hizo un nudo cuando mi prima de tomó de la mano, no tenía la más mínima idea de lo que estaba pasando, mi cerebro estaba golpeado por tantas sorpresas, mi mente estaba en una telaraña de inseguridad, no sabía ni donde estaba parado, pero sabía a donde iba todo esto.
Conversamos por un transcurso de una hora. Me contó muchas cosas sin importancia, cosas sin sentido, todo para llegar a esto.
- Diego, me gustas mucho - Hoy no era mi día, mi vida estaba en un burbuja a punto de reventar, mis pies se despegaban del suelo, como cuando estás bajos los efectos de un buen porro de marihuana, o una buena jalada de cocaína.
- Sandra, yo no puedo hacer esto, tu sabes que vives lejos, yo ... - Y otra vez, la calidez de unos labios me hicieron subir al infinito, me dieron una razón más para darme cuenta que esa noche, no era la mía...
Después de soltarnos, no le dije nada, mi silencio lo dijo todo.
- No volvera a ocurrir, te lo juro - Encontre sinceridad en sus palabras
- Está bien - No podía decir nada más, estaba consternado de esa noche, era una calamidad pensar que lo había hecho dos veces, con dos personas, y en menos de dos horas... Mi cabeza iba a explotar por completo si no me iba a dormir a mi casa, tenía una culpa mayor... Un compromiso sin resolver, con la realidad de los hechos, con la verdad que no quería aceptar... Tenía un saco más de culpa en mi espalda...Lo siento Andrea...
febrero 28, 2009
Una memoria robada...
Hoy tuve una revelación increíble, la mirada de desolación en los ojos de la persona que me confió este impresionante recuerdo, me hizo recordar la angustiante tarea de Albus Dumbledore (personaje de los libros de Harry Potter), buscando recuerdos para completar su misión. Antes de publicar esta memoria, le pedí el permiso a mi amigo, que esta vez tendrá el nombre de Miguel (a pedido suyo), y la chica tendrá de nombre Jimena (a pedido mio), es una historia extensa, pero la verdad me quede pasmado cuando me contó todo, sentí un agujero del tamaño de un océano en mi estómago. Voy a narrar la historia, como si la estuviera narrando Miguel.
Era un día normal, la academia Cesar Vallejo en el distrito de Breña, en la Av. Bolivia, el salón 343, turno mañana, día martes, pero la aturdidora clase de álgebra hacia que mis párpados se fueran cerrando, mirando la pizarra, entre polinomios, método de Horner y Ruffini, me deje llevar por las últimas palabras del profesor: "...aplicamos el teorema del resto para...", de pronto aparecí en un jardín lleno de lirios, de distintos colores, no tenía idea por qué, ni como había aparecido dentro de ese jardín, sólo sabía que iba desaparecer de ahí pronto.
De un momento a otro las paredes de la academia volvieron a aparecer ante mis ojos, un tanto borrosas, y sentí un fastidio en mi pierna derecha, una sensación de hormigueo. Por un instante llegué a pensar que se me había entumecido la pierna, pero era mi celular, una llamada de alguien que no pensé volver a saber ella.
- ¿Aló? -
- Hola, oye, necesito un favor muy grande - Nunca había sentido tanta seriedad en sus palabras - ¿Puedes llamarme a las 5 esta tarde?
- Está bien -
- Entonces hablamos luego - y colgó.
Sólo podía ser una cosa, para entender esto, tenia que explicar quien era, y porque me asustó tanto que quisiera hablar conmigo después de tanto tiempo.
Su nombre era Jimena, tenia 17 años, igual que yo, y fue una persona muy especial en mi vida, mi amiga por 2 años, mi enamorada por un año, y la persona a la que entregue mi castidad sin pensarlo dos veces. Pero como dice la canción "Todo tiene su final, nada dura para siempre", y las cosas terminaron cuando ella viajó a Chile, por razones familiares, ahí estaba su mamá, que estaba divorciada de su papá, y quería estudiar música en ese país del sur.
Antes de que se fuera, como despedida o con el simple hecho de tener un recuerdo imborrable en nuestras mentes, tuvimos relaciones el día antes de que ella viajara, y como para hacerlo más interesante, sin protección.
El tiempo de las clases pasó lento y torturante, cada segundo hacía que mis intestinos se consumieran en el ácido de mi desesperación, sólo quería llamarla y preguntarle que demonios estaba pasando.
Las 4:55, corrí a la avenida más cercana, y entré al primer locutorio que encontré, en la cabina numero 7 había salida para el extranjero, marqué el número y esperé.
- Hola Miguel -
- Hola, ¿Cómo éstas? -
- Bien, todo bien, y ¿tú? -
- Yo también estoy bien -
- Bueno no quiero hacer esto muy largo, Miguel no me baja. - Mi corazón tomó el lugar de mi estómago, y mi estómago subió a mi cerebro, y bajó tan rápido como mi corazón volvió a su lugar.
- ¿Qué? -
- Miguel, ¿Estas seguro que no vaceaste adentro? - Ella siempre habló de una manera brusca.
- Si, te lo he dicho varias veces. ¿Cuándo de tocaba? -
- El 12, 13, tú sabes que soy un poco irregular -
- Pero siempre se te retrasa una semana -
- Pero ahora no Miguel, estoy muy asustada -
- Tranquila, se que te va a bajar, como siempre -
- Miguel... yo no voy a tener al bebé aquí - Un hoyo inmenso se abrió en mi pecho.
- ¿Cómo que no?, Jimena, si estás embarazada...
- No me jodas, Miguel, no puedo estarlo -
- Lo sé, pero lo estoy suponiendo, hay un 10% de que hubiera pasado -
- Yo...lo aborto Miguel - Crueldad, despecho, venganza, ese niño no tenia la culpa de nuestra inmadurez.
- ¿Estás loca?, Jimena no puedes hacer eso, es nues... -
- Miguel, es nuestro, pero yo lo voy a tener, a kilómetros de distancia, y mejor es no tenerlo -
- Has lo que mejor te paresca, aquí parado donde estoy, no puedo hacer nada, sólo comunicarme contigo, para saber como estas -
- Siempre pude confiar en ti en estos momentos... llámame a este celular, el viernes a las 5, para hablar de nuevo, hablar contigo me tranquiliza siempre -
- Hasta el viernes entonces, cuídate, besos -
- Para ti también, te quiero mucho - y colgó
Mi pecho no paraba de saltar, cuan pálido habré salido de la cabina, que el chico que atendia me preguntó si estaba bien.
Los días pasaron rápidos, muchísimo, y sin preocuparme por eso, pensé que sería algo que pasaría, que le vendría la regla y punto final.
El jueves en la noche me timbró de ese celular, el celular de su prima, pero sólo se quedó en eso, una timbrada.
El viernes en la tarde, la llamé de mi celular, pero no me contestó. Tengo que admitir que la cobardía lleno mi cuerpo de una manera nunca antes vista, el miedo y la preocupación hizo que mi reacción más rápida fuera no volverla a llamar, no quería saber si estaba bien o no, porque el tiempo había pasado, y no me había contestado, imaginé lo peor.
Al pasar de los días, pensaba menos en eso, pensaba en mis estudios, en lo que sería de mi vida, estaba seguro de que todo cambiaría cuando comience a estudiar de nuevo, y pudiera olvidar todo lo acontecido.
Ayer entre al messenger y ella estaba conectada, tuvimos una conversación que se dió así:
- Hola - escribí yo
- HOLA -
- ¿Cómo estás?
- ¿Te importa?
- ¿Qué te pasa?
- En el momento que mas te necesite, no estuviste para apoyarme, te desapareciste.
- Te llamé.
- Sólo una vez
- Pero lo hice
- Pero pudiste hacerlo de nuevo
- Llame, como no me contestaste...no sé, ¿Cómo querías que me comunicara contigo?, además si me importa como estas.
- Ya Miguel, ya fue, de verdad, que ahora si ya fue, no tienes ninguna clase de compromiso conmigo, así que no te preocupes, ya hice lo que tenia que hacer.
Mi corazón estaba en un vórtice de confusiones, si lo hizo, no me lo consulto, pero... ¿Qué hizo?, ¿Por qué lo hizo sin consultarme?
- Yo...de veras lo siento, te entiendo.
- Menos mal que estaba mi primo, él estuvo cuando más lo necesite, ¿Sabes lo que me dijo?, ¿tú crees que te va a volver a llamar después de lo que le has dicho?, nada que ver, no te preocupes, yo te voy a ayudar.
- Tiene razón, soy, he sido, y seré un cobarde, pero esa no fue la razón por la que no te llame.
- Entonces. ¿Cuál?
- Me timbraste un día antes, pensé lo peor.
- Yo estaba de lo peor, y si no conteste, era porque se veía muy sospechoso que este pendiente del celu.
- Debí llamarte de nuevo, lo siento.
- Ya fue Miguel, ya fue.
- Si hiciste lo que tenias que hacer...
- Si lo hice, me hice un análisis de sangre, y salio negativo... No estoy embarazada.
Sus palabras fueron la calma de mi tempestad interior...
- De verdad no te preocupes, yo siempre le dije a mi primo, que tu te preocupabas por mi, que estabas pendiente de mi aunque no seamos enamorados.
- Perdóname por todo, solamente me queda desearte lo mejor, no cumplí, ni como enamorado, ni como amigo, soy de lo peor...
- Y encima me vas a cagar así, tu si eres increíble.
- ¡¿Qué quieres que te diga entonces?!, no tengo cara para verte.
- No lo harás, no voy a regresar.
- Lo sé, era una metáfora.
- Miguel de verdad ya fue, además, era casi imposible que me ayudaras, estás lejos.
- Pude haberlo hecho.
- Bueno, sólo quería decirte que estoy bien, que gracias por todo, y que nunca dejare de ser tu amiga Miguel, te quiero mucho y nunca dejare de sentir eso por ti.
- Tú sabes que yo también te quiero mucho, y que seré tu amigo por siempre, hasta el final de tus días, hasta el último respiro.
- Oye, gracias de verdad, siempre me hizo bien hablar contigo, por mas que este molesta, siempre me hacías reír, te extraño Miguel.
- Yo también te extraño Jimena.
- Me tengo que ir Miguel, puta te extraño un huevo Miguel, te me cuidas mucho ¿sí?, estudia bastante, te adoro Miguelito, saludos a tu hermano.
- Tu también cuídate, yo también te extraño como mierda, como nadie en este mundo.
- Te adoro (L).
Con eso cerró la conversación, cerró un capitulo en la historia de mi vida llamado: "Cobardía entendida", nunca antes me había sentido tan comprendido por alguien. Mi hizo pensar varias cosas, pero la más importante es que el cariño no queda sólo en un momento, perdura hasta donde el infinito tiene un límite.
Esta memoria es de un amigo muy especial, y concuerdo con él en lo del cariño, creo que no he tenido la sensación de miedo por esa circunstancia tan problemática, pero creo que cuando lo tenga, estaré preparado, pero como dice el "viejo y conocido" refrán: "Nadie aprende por los errores del otro". Cometamos los errores, pero no errores como estos, porque en estos casos, la vida de terceros esta involucrada, vida que no puede demandar, ni abogar por nadie, porque sólo nos tiene a nosotros...
febrero 21, 2009
El comiendo del Fin II
Pensando tal vez en lo real que era mi vida, me di cuenta de que de verdad era tarde, y que el colegio hoy me esperaba de nuevo, pero hoy no era un día como cualquier otro, no era un día normal, era el primer día de clase, y para colmo no sólo eso, sino que era el último primer día de clase.La flojera ese día no tenía lugar en mi cuerpo, estaba demasiado ansioso, era la última vez que iba a entrar en mi colegio y nos iban a dar la bienvenida como alumnos, la última vez que vería a los profesores que me molestaron horas de horas por toda la secundaria, pero algo era para mí más importante, era ver la lista de mis amigos, los que compartiríamos los chongos y travesuras del salón en este último año, era una sensación fuera de este planeta, era un éxtasis increíble, y más, si lo hacías por última vez.
El año pasado había hecho algo muy entretenido, me levante temprano para acompañar a mi enamorada a su último primer día de clases. Este año lo tendría que hacer solo, por el simple hecho de no tener a nadie con quien ir, la vida con ella fue muy entretenida, demasiada llena de emociones y alegrías, pero al final siempre todo se acaba, como los cuentos, como mi cuento.
- Tienes que entender las cosas como son. – dijo ella, las lágrimas hacían mas dramática su actuación, pero le daba a la imagen un toque de melancolía extrema.
- Tu ves las cosas como quieres, te juro que no puedo ver lo que ves, si me dijeras donde esta el error, te juro que te dejo aquí y nunca más te vuelvo a ver – la mentira m´ss grande del mundo -, no quiero seguir en este juego sabes, pero no invento problemas donde no los hay, digo las cosas como son, ¿no es lo que tu quieres?
- Nunca supiste lo que quería, crees que ahora puedes venir y decirme que sabes todo, entiende Juan Diego, nunca te diste cuenta, y menos ahora…-
- ¿Nunca? Me estas tomando el pelo ¿cierto?, tu crees que lo sabes todo, eres diferente, yo conocí a una Andrea diferente, pero la verdad es que eres la persona que sale cuando las cosas salen mal- tratando de dramatizar a mi favor – piensa como quieras ¿si?, yo me voy, cuídate mucho, y trata de ser feliz.
- Tu siempre fuiste así, escapaste de los problemas con un adiós, y eso no cambia en ti, sigues siendo el niño inmaduro que conocí, del niño que me enamore, del niño que quiero todavía, pero no se Juandi, no lo sé, hay algo diferente en ti.
- Estoy creciendo Andrea, estoy madurando y eso te jode – jodido y jodiendo a los demás -, te jode que no sea el engreído de hace tiempo, que ya no dependa de ti, y eso no te da seguridad, porque sientes que ya no doy vueltas alrededor tuyo, ya no eres mi centro, y eso te jode.
Si sus lágrimas fueran oro, en ese momento hubiéramos sido millonarios sólo por ella, yo simplemente no tenía la necesidad de llorar, me estaba desahogando con las palabras que salían de mi boca, estaba lanzando las dagas del dolor, quizás por eso yo no lloraba, porque yo era el verdugo y ella la víctima.
- Sabes que no es eso, lo que tu quieres es hacerme creer que es mi culpa y no lo vas a conseguir, tu sabes que no es culpa de nadie, ¿Por qué me haces esto?- Sollozó
- Quizás tengas razón, pero es que… tu me pones así, me haces sentir mal, y no es porque estemos terminando, sino porque, me dices que me dejaste de querer, porque no sientes nada por mi, y así de un día para otro, no te entiendo, ¿como es que sabes que es así?, si es de un día para otro, puedes pensarlo – tratando de salir de la tormenta, pero era tarde, 3 meses tarde – y tal vez logramos salvar lo nuestro…-
- Salvar qué Juandi, salvar qué, entiende que esto no es lo mismo, sea como fuese, o como quisiéramos que fuese, no es lo mismo y nunca lo será…-
La crueldad en mi corazón, hacia que me diera cuenta de que el dolor en sus ojos me hacia felíz, era porque en ese momento di el paso que convierte al amor en odio, di el paso que marcaría mi vida, y cambiaría radicalmente el sentido de ella.
- Que nos queda Andrea, que nos queda ahora que nada somos…- quería una telellorona, quería verla llorar de nuevo.
- ¿Nada? Juan Diego somos amigos, y lo seremos siempre- quería hacerme ver las cosas de otra manera, quería hacerme feliz...imposible.- tu eres y serás un amigo muy querido Juandi.
- Espero que sea así…- el reloj era un traicionero, se me hacia tarde, tenia que irme.
- Mira Juandi yo…- la interrumpí, quizás no debí.
- Andreita, me voy, tengo que ir a mi academia, estoy un poco tarde-
E hice un gesto que la marcara de por vida, como la marca de vacuna que todos tenemos en el hombro derecho, o como el hecho de que te den la bendición antes de salir a la calle. Lo único que hice fue besarla en la fente, un beso que tal vez nadie volvería a darle, nunca más.
Y otra vez un remolino en mi estómago me hizo devolver a mi presente, me hizo regresar a un momento donde era mas fácil aparentar todo, aunque solo habían pasado dos semanas, ya no sentía nada, ni una sola pizca de amor, se desvaneció de una manera volátil, como el alcohol.
- Mama ¿ya está mi desayuno?- 16 años y mi madre todavía me hacia el desayuno, cuanta vergüenza aguantada en mi interior, eras basura tío.
- Si Juan Diego, apúrate por favor-
febrero 19, 2009
El comienzo del Final...I
Era la calle más rara que había visto en mi vida, porque estaba totalmente limpia, ni un graffiti, ni una sola mancha, ni una sola rajadura, por un momento pensé que estaba en San Borja, quizás Surco, Miraflores, pero nada, no estaba en ninguno de esos lugares, porque, simplemente no pasaba ni un auto, si uno solo, no me quedaba otra que caminar, me gustaba caminar, pero nunca solo, me aterraba caminar solo.
La caminata era larga, parecían semanas poniendo un pie delante del otro para moverme, cuando empecé a sentir que me seguían, y dicho y hecho, creo que tenía a medio mundo detrás de mí. Si no llegaban a mil, era porque eran novecientos noventa y nueve, eran muchísimos, no hay de otra, a correr.
El cansancio es algo que nunca me agoto, pero la desesperación me mataba, la sensación de que estas corriendo a mil por hora, pero no te mueves mas de un centímetro por cada segundo que sientes que tu vida esta en peligro, quizás es tanta la desesperación que no te das cuenta que la solución estaba en la punta de tu nariz, y talvez, solo talvez, pudiste salvarte de una muerte segura.
Para suerte mía, la esquina apareció a lo lejos, bastante lejos, tan lejos que pensé no llegar nunca, pero creo que la sensación de que mi vida estaba al borde de su extinción era más fuerte, corrí lo más rápido que pude, corrí hasta tocar el muro, al doblar, paso algo increíble.
- Juan Diego levántate ya, que es tarde –
Nunca en mi vida un sueño lo había sentido tan real, nunca había sentido que estaba cansado, exhausto al levantarme, nunca me había sentido tan deshecho, tan desplazado de mi mundo por una sensación de sed, de hambre, de dolor, de angustia, era mi realidad así, pero mi sueño la reflejaba como de verdad quería vivirla, y no solo pensarla.
La caminata era larga, parecían semanas poniendo un pie delante del otro para moverme, cuando empecé a sentir que me seguían, y dicho y hecho, creo que tenía a medio mundo detrás de mí. Si no llegaban a mil, era porque eran novecientos noventa y nueve, eran muchísimos, no hay de otra, a correr.
El cansancio es algo que nunca me agoto, pero la desesperación me mataba, la sensación de que estas corriendo a mil por hora, pero no te mueves mas de un centímetro por cada segundo que sientes que tu vida esta en peligro, quizás es tanta la desesperación que no te das cuenta que la solución estaba en la punta de tu nariz, y talvez, solo talvez, pudiste salvarte de una muerte segura.
Para suerte mía, la esquina apareció a lo lejos, bastante lejos, tan lejos que pensé no llegar nunca, pero creo que la sensación de que mi vida estaba al borde de su extinción era más fuerte, corrí lo más rápido que pude, corrí hasta tocar el muro, al doblar, paso algo increíble.
- Juan Diego levántate ya, que es tarde –
Nunca en mi vida un sueño lo había sentido tan real, nunca había sentido que estaba cansado, exhausto al levantarme, nunca me había sentido tan deshecho, tan desplazado de mi mundo por una sensación de sed, de hambre, de dolor, de angustia, era mi realidad así, pero mi sueño la reflejaba como de verdad quería vivirla, y no solo pensarla.
El comienzo de un Final
Antes de empezar a derramar los innumerables recuerdos que tengo en mi cabeza, vale decir que es un trabajo constante y muy complejo, tengo que ordenarlos, no en estricto orden cronológico, pero si en un orden que se entienda... así que pido una licencia con el tiempo en el que utilizare para publicar la siguiente parte de esta memoria...
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